Lo dejamos claro en el Ministerio y lo mantenemos: la presencialidad no se puede imponer a la fuerza cuando no existen condiciones básicas.
Los rectores interinos pretenden fingir una falsa normalidad y una presencialidad que simplemente no existe. No se puede hablar de gestión cuando se ignora la falta de transporte, el comedor suspendido, la infraestructura cayéndose, los laboratorios inoperativos y el acoso a profesores y estudiantes para que asistan a una universidad en crisis.
Basta de apariencias. ¡Exigimos condiciones reales para una universidad digna!💛