Le llenaron de ego y vanidad a unos cuantos aldeanos, incluido el técnico, que es un simple mortal, hasta le llevaban a hacer oratoria con el gobierno, una payasada mayúscula.
La realidad nos garroteo.
Hay que construir desde la humildad. No somos nada sin humildad.
Unos novatos del fútbol nos destruyeron con responsabilidad, seriedad, y compromiso.
La soberbia del ignorante.