Este tipo de declaraciones muestran lo lejos que está la clase política de la ciudadanía, sean del partido que sean. Soy malagueña, y quiero vivir en la ciudad que nací, no exclusivamente para "servir" a los demás.
Si los malagueños y malagueñas no tienen un lugar en el que vivir, ¿quién va a atender a los turistas? ¿Dónde se alojan los camareros que nos sirven un vino y un espeto?
Nuestros modelos de ciudad tienen que ser compatibles con la vida.