Mientras José Kast busca quitar beneficios a quiénes por una entendible rabia de décadas de desigualdad rayan paredes, o cometen algún desmán en las movilizaciones, pretende otorgarle a violadores de DDHH, y de niñas y niños, beneficios para que puedan salir en libertad. Hoy cientos de familias de asesinados y detenidos desaparecidos en dictadura, estudiantes y organizaciónes sociales marchamos alzando la voz en contra de esta aberrante injusticia que se busca cometer. Lastimosamente no es suficiente, acá los necesitamos a todos para mover la aguja y cambiar todo lo que está sucediendo.