Ex director de la Judicatura en 2016, ahora representa a mineras irregulares en La Maná. ¿A quién le importa ese volumen de devastación?
Desde 2016, las operaciones antitécnicas de la minera COMIANGE S.A. en La Maná, Cotopaxi, han causado daños irreparables a la flora y fauna de esta zona, rica en biodiversidad, llena de bosques primarios y fuentes de agua. Las operaciones en las concesiones XIMENA, XIMENA 1 y CAMPO NORSUL no respetan ninguna norma ambiental, y en estricto derecho, debieron revocarse hace tiempo. El riesgo de contaminación del subsuelo y la proliferación de enfermedades degenerativas en las comunidades y trabajadores, es evidente.
Numerosas denuncias se han interpuesto. Existen informes técnicos y procesos sancionatorios que recomiendan el cierre de operaciones. A pesar de ello, las autoridades mineras no quieren o no se atreven a tomar las medidas que manda la ley. Claramente, se protegen operaciones irregulares y se viola la ley con absoluta impunidad.
¿A alguien le importa?
Ante la nula respuesta de las autoridades, un actor privado ha interpuesto una acción de protección, cuya audiencia es este jueves 3 de junio en uno de los tribunales de lucha contra la corrupción. La evidencia contra la minera es tan abrumadora, que los jueces deberían fácilmente actuar en derecho y hacer justicia. Pero... quien representa a las empresas “mineras” es Tomás Alvear. ¿Recuerdan a Alvear? Mano derecha de Gustavo Jahlk y ex director del Consejo de la Judicatura.
Lo dicho tantas veces: el fenómeno de violencia y despojo que enfrentamos cuando hablamos de minería ilegal, tiene poderosos actores en todas las capas de la sociedad.
Ojo a este tema.
Fotos:
1: Devastación que hicieron en menos de 4 meses junto a una vía alterna.
2: Dique de agua para lavar el oro. Esa agua es devuelta a una quebrada que va a parar aguas abajo a La Mana y Valencia. De esa agua, se alimenta ganado.
3: Esta zona era bosque primario.
4: Un plano más amplio que nos da una idea de la escala de la operación.