📱📸 En Cuba, una foto, un video o una publicación en redes sociales pueden terminar en interrogatorios, detenciones o hasta peticiones de cárcel.
En Santiago de Cuba, Anyelo Ramírez Martínez, de 24 años, enfrenta una petición fiscal de 4 años de prisión tras fotografiar un cartel antigubernamental. Hoy está acusado de desobediencia, atentado y resistencia.
Mientras, en Holguín, el activista Noly Blak denunció haber sido citado por la Policía después de expresar apoyo a Yamilka Mora, detenida bajo investigación de la Seguridad del Estado tras compartir un video relacionado con las protestas en Antilla, ocurridas en medio de apagones de más de 20 horas diarias.
⚖️ La organización Cubalex advierte que fotografiar no es delito y denuncia el uso del sistema penal para reprimir la libertad de expresión y castigar la documentación ciudadana.