Tu música resonó en nuestra casa aquel 28 de diciembre de 1996.
Cuando el destino marcaba un segundo encuentro para el 8 de diciembre de 2001, tuviste la sensibilidad de los grandes para comprender el momento que atravesaba nuestro pueblo.
"No hay ánimo para fiestas", dijo Patricio Rey, en una Argentina que días después vería explotar una de sus peores crisis.
Por tu música. Por tu compromiso. Por tu sensibilidad.
Hasta siempre, Indio.