Olvídense del pendrive fantasma, vamos a otro punto más importante y donde no puede/debe zafar. Si hace dos meses dijo en el Congreso que tenía todo declarado y ahora reconoce que tenía más de medio millón de dólares sin declarar no hay que ser muy genio para llegar a una conclusión básica: le mintió al Congreso. "Nunca hubo ocultación alguna" dijo en ese momento, y ayer dijo que sí había ocultado fondos que había ahorrado en negro. De nuevo: sí, el jefe de Gabinete le mintió en la cara al Congreso. No sé cuál es la pena correspondiente, pero no debería ser gratis mentir abiertamente ante un poder del Estado. Lo demás, papel picado.