Los Hufflepuff
Cada vez quedamos menos Hufflepuff.
Es así.
Es un hecho.
En el colegio de Harry Potter, hay cuatro grupos de magos: Los de Gryffindor ( los buenos), los de Slytherin ( los malos) y los de Ravenclaw (los que ayudan a los buenos).
Y luego están los de Hufflepuff.
Los de Hufflepuff son gente amable, divertida, que no intervienen en la trama. Están allí, jugando al quidditch, tomando sus cervezas de mantequilla y aprendiendo magia, pero no resuelven ningún misterio. No son héroes, no son villanos, son solo gente.
Desde hace tiempo me estoy dando cuenta de que cada vez hay menos Hufflepuff, todo está tan polarizado en nuestro mundo, que cuesta no tener una opinión, no saber de un tema, no pertenecer a los buenos o a los malos.
Cada día me asaltan preguntas sobre las que debería tener una respuesta y me cuesta decir lo que realmente pienso que es: no lo sé. Tengo ideas contradictorias con ese tema, me gustaría opinar y tomar partido, pero no soy ni de Gryffindor, ni de Slytherin, solo soy alguien que tiene dudas y que acepta que el mundo puede ser complejo.
Hace tiempo, J.K Rowling, la autora de los libros de Harry Potter, reconoció Hufflepuff que eran sus favoritos. Después dio una respuesta complejísima sobre por qué, pero creo que la realidad es que no todos nos sentimos Harry Potter, no todos creemos que podemos salvar el mundo.
Cada vez alabo más a los amigos que no se dejan caer por la última polémica, ni que tienen una teoría por la que tal partido ha hecho tal o cual. Los Hufflepuff se sientan contigo y simplemente intentan hacer de ese tiempo el mejor posible.
Por desgracia, cada vez quedamos menos personas con la bufanda amarilla y negra.
Soy Jorge Corrales, escritor, y escribo
#ColumnasAlVacio.
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