En Córdoba la gente imploraba que prohibieran a los cuidacoches y el intendente no tuvo mejor idea que institucionalizarlos, nombrarlos “constatadores”, cambiarles el color de chaleco y hacerlos recaudar para la corona.
De tanto imitar los gestos del estatismo bonaerense, el llaryorismo pronto se va a convertir en la primera fuerza que derroque el reinado peronista en la provincia.
PASSERINI EL NUEVO CULIADAZO DE LA SEMANA!
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@marilongui la creadora del formato 🙌🏼