No parecen cosas incompatibles. Se ha visto al mejor jugador de la historia hacer una actuación histórica marcando 3 goles en un partido de Mundial con 39 años.
Y, a modo anecdótico, perfectamente se podía haber ido expulsado.
No lo veo tan raro.
Por si fuera poco placer lo de Messi, los otros van a seguir atrapados en su realidad paralela. Todo el mundo rindiéndose ante una exhibición histórica, y los lunáticos reclamando una roja.
Dios mío, esto es demasiado bueno para ser cierto. Que no termine jamás.