En momentos de presión internacional, este Plan Anti-Crisis prioriza a la clase media, a las familias vulnerables y a los sectores productivos que sostienen el empleo y el crecimiento. Gobernar responsablemente significa proteger a la gente.
No es un ejercicio fiscal ni una reforma: es una respuesta responsable a una coyuntura internacional compleja. Contribuir a proteger a los más vulnerables y a la clase media dominicana.
Proteger a las Mipymes es proteger empleos y hogares. El 78% de las microempresas deja de pagar el anticipo y las pequeñas lo pagarán en solo 3 cuotas al año. No se toca el ITBIS, ni las compras por internet, ni el ISR de las Mipymes.
Cada medida cuenta cuando impacta el bolsillo de una familia: mínimo exento indexado en 15%, equivalente a un aumento general de salario, programas sociales intactos y el impuesto sucesoral en vida de padres a hijos baja de 25% a solo 3%.
La deducción por gastos educativos sube de 25% a 30%, y hasta 50% para personas con discapacidad o trastornos del neurodesarrollo como el autismo. La política pública también debe aliviar, incluir y acompañar. Una medida con profundo sentido humano.
Respaldar al campo es proteger la seguridad alimentaria: se eliminan por ley los anticipos y el impuesto a los activos del agro. Y los combustibles quedan congelados por 3 meses, dando certidumbre al transporte y a cada hogar dominicano.
El Gobierno empieza por casa: en 2025 el gasto corriente cayó 0.5% del PIB y este año el ahorro superará RD$ 35,000 millones. Esa disciplina permite proteger a la ciudadanía sin comprometer la estabilidad ni el crecimiento futuro.
Solo el 0.26% de los asalariados, ingresos sobre RD$400,000 y menos del 0.8% de las empresas aportarán más. El 99% de los dominicanos queda protegido. Solidaridad de quienes más tienen, alivio para quienes más lo necesitan.
Este Plan Anti-Crisis logra ese balance con medidas prudentes y focalizadas. Protección social y la sostenibilidad económica. Una ruta seria para cuidar a la gente y el país.
@luisabinader