Si tu estilo de vida es salir de fiesta cada fin de semana y necesitas un poco de anonimato para que nadie sepa que te lias con 60 tipos por mes y tu felicidad se basa en conocer gente nueva con la que hacer infinidad de planes ludicos, pues obviamente Andorra no es tu lugar, pero existimos personas que valoramos la seguridad, la limpieza, la tranquilidad, salir a pasear por la montaña, esquiar, poder ir con tu perro incluso al banco si te da la gana (es muy pet friendly no he visto pais igual), no tener que viajar en metro porque el trafico sea insoportable o simplemente poder tener la independecia de un coche y que conducir y aparcar no sea un suplicio, poder tener un coche de lujo y que no te lo roben o te lo rayen, poder tener una casa y que no te la ocupen, he viajado a infinidad de lugares como Francia, EEUU, Canarias, España, Portugal, Inglaterra, Argentina y muchos más y siempre vuelvo decepcionada al compararlos con Andorra, son muy bonitos con sus virtudes únicas pero no lo cambiaría por Andorra ni de broma por el estilo de vida que llevo yo! incluso sin tener en cuenta los impuestos! Muchas veces parece que la gente critica a Andorra más por envidia que otra cosa, detestan que paguemos pocos impuestos y lo único que les da felicidad es pensar que sufrimos muchisimo viviendo aquí, mi proximo viaje será a Japon un mes, pero sigo pensando que dudo que me vaya a gustar más que Andorra al menos para vivir, Andorra tiene algo muy unico y es que tiene las ventajas de un pueblo y las ventajas de una ciudad, se siente como un punto intermedio, que para mi, es perfecto.
Anas Andaloussi hace un alegato a favor de tributar en España y no mudarse a Andorra:
“La realidad es que emprendemos para conseguir libertad, y la libertad no es irse a vivir a un país que no te gusta simplemente para ahorrar dinero, porque eso se llama avaricia y codicia. Ojo, yo respeto a la gente a la que le guste el país, pero yo tengo una juventud que quiero cuidar. Cuando muramos seremos polvo y recuerdos, y yo creo que no tendría muchos recuerdos en un país que son dos calles y cuatro montañas.”