He visto a mi mujer peleando por nuestra peque de todas las formas posibles. He visto sus desvelos, miedos y todo el amor que pone en cada paso que da por ella. No es sobreprotección, es ser MADRE y la chica tiene a una (s) (y a mí) que no vamos a rendirnos.
No va a quedar así.
ME CAGO EN LOS BURÓCRATAS
Ahora resulta que luchar para que la junta de Andalucía no le quite el seguimiento en su CAIT TAN NECESARIO a mi hija con TEA es “sobreprotección parental”.
Soy muy cívica pero Dios ha querido que no fuese yo la que recogía el informe en persona…