Y acá es donde se abre la verdadera pregunta:
¿Tiene sentido vender
$YPF si el conflicto con Irán desescala y el precio del crudo retrocede?
Desde nuestro enfoque, no vemos conveniente desarmar la posición.
Sí, es cierto que parte del impulso reciente viene por el shock geopolítico —con subas del petróleo que llegaron a superar el 15% en pocos días —, pero reducir la tesis a eso es quedarse en la superficie.
El driver de fondo es otro.
$YPF no es solo precio de petróleo.
Es Vaca Muerta, es escala, es exportaciones y es un cambio estructural en la matriz energética argentina.
De hecho, el propio contexto global está acelerando ese proceso: mayores precios del crudo implican más exportaciones y más ingreso de divisas para el país .
Por eso, aun en un escenario de normalización del crudo, el potencial de YPF sigue intacto.
Podrá haber volatilidad en el corto.
Pero el valor está en el proceso de fondo.
Desarmar completamente la posición por un evento puntual sería perder de vista el cambio de régimen que recién empieza.