¿Viste que el presidente Trump no trata a la presidenta Sheinbaum como a Zelensky?
No solo porque la relación es distinta, sino porque hay más colaboración de lo que parece.
Nada de esto es casualidad.
Quien crea que lo que está pasando en México es producto del azar o la improvisación, no entiende la estrategia de fondo.
Algunos lo llaman bipolaridad, otros esquizofrenia política, pero la realidad es más clara: Estados Unidos está moviendo las piezas, estira y afloja hasta lograr sus objetivos. Con amenazas ya logró todo lo que no se había podido.
No se trata de defender ni de alabar, sino de reconocer lo evidente: desde que la presidenta Sheinbaum asumió la presidencia, ha quedado claro que hay un cambio de timón en la estrategia de seguridad, MÁS por obligación que por deseo.
Pero la transformación es real y eso es gracias a Trump y Sheinbaum. Estamos pasando de una política permisiva a una seguridad integral.
Sheinbaum ha tomado distancia del viejo modelo de seguridad pública, porque ya entendió que con esta versión de Trump hay demasiado en juego.
En apenas un mes, ha logrado la captura de más de 800 capos de alto nivel. Pero eso no es todo. También se han desmantelado una cantidad muy importante de narcolaboratorios, esos mismos que durante años se decía que no existían.
Cada vez hay más integración fronteriza. Cada vez menos margen de maniobra para quienes antes operaban con impunidad.
México tiene una estrategia de seguridad distinta, y Estados Unidos está logrando lo que busca.
Pero lo más revelador es la manera en que la presidenta Sheinbaum maneja los tiempos. No responde de inmediato, no reacciona con impulsividad.
Se mueve con pausa y con cálculo.
Lo que sigue es inevitable: la política contra el narcotráfico en la región evolucionará hacia la persecución de la narcopolítica. El cerco se cierra.
Las aduanas de ambos países se van a integrar cada vez más para cerrar el paso a la trata, al huschicol y al fentanilo.
Para los ingenuos que creen que Wall Street o los mercados están presionando a Trump, no entienden nada de lo que realmente está sucediendo. Esto no es una reacción del sistema financiero, es una estrategia clara y calculada.
Estados Unidos está moviendo las piezas con precisión, obteniendo lo que desea paso a paso, y lo está logrando.
Y para aquellos que aún creen que Sheinbaum no tiene control propio, ahí están los resultados de cómo reacciona Trump frente a ella, porque hay un equipo detrás que trabaja para que los dos países logren mucho más de lo que se dice públicamente.
La incertidumbre mata más que una guerra.