El piloto de Artemis II, Victor Glover, regresa del espacio y suelta una bomba espiritual que deja a todos sin palabras.
¡Esto no es un astronauta cualquiera... esto es una CLASE MAESTRA de humildad y grandeza!
"Quería agradecer a Dios en público, y quiero agradecer a Dios de nuevo... porque incluso más grande que el desafío de describir todo lo que vivimos, es la gratitud inmensa de haber visto lo que vimos, hecho lo que hicimos y estado con quienes estuvimos.
Es demasiado grande para caber en un solo cuerpo." 🙏
¡Poderoso, profundo y real!
Los cuatro astronautas de Artemis II acabaron de recibir una ensordecedora ovación de pie que hizo temblar el auditorio.
Entonces Jeremy Hansen, con la voz cargada de emoción, miró al público y dijo:
«Cuando nos miran… no nos están viendo solo a nosotros.
Somos un espejo.
Si les gusta lo que ven… miren un poco más profundo.
Eso… eso son ustedes.»
Los cuatro se fundieron en un abrazo grupal mientras el público estallaba en aplausos y lágrimas.