Fake news. Esto es completamente falso. Lo que hicieron en este caso fue una armonización legislativa entre la constitución de la CDMX con la federal. La propiedad privada sigue siendo eso y sigue protegida.
Si vives en CDMX, despídete de tu casa o departamento.
Imagina que, después de años de trabajo duro y sacrificio, finalmente lograste ahorrar lo suficiente para comprar tu casa, ese lugar que representa no solo un techo, sino el fruto de tu esfuerzo y tu seguridad para el futuro. Ahora, imagina que de repente el gobierno socialista de la CDMX, bajo el mando de Martí Batres y su izquierda “progresista”, decide que tu casa ya no es realmente tuya. Con el pretexto de “restablecer” principios constitucionales, te dicen que ahora tu propiedad está subordinada al interés de la Nación y de la Ciudad, es decir, al capricho del Estado.
Lo que Martí Batres y su gobierno han hecho con la reciente reforma constitucional es una clara ofensiva contra la propiedad privada. Bajo un discurso de “justicia social”, han abierto la puerta para que el Estado pueda apropiarse de lo que es legítimamente tuyo, arrinconando a los ciudadanos y colocando los intereses colectivos, definidos por ellos, por encima de los derechos individuales. Esta reforma no es más que un retroceso hacia un modelo en el que el esfuerzo personal y el mérito son sacrificados en nombre de un socialismo que desprecia la propiedad privada y la libertad económica. Esto no es proteger la propiedad, es destruirla bajo el disfraz de un falso interés público.