¿Ignorancia o radicalismo ideológico?
Resulta inconcebible que la ministra de medio ambiente de Kast no sea capaz de reconocer lo que desde el siglo XIX es una verdad indubitada: la quema combustibles fósiles y la deforestación, generadas por el crecimiento de la economía mundial, han provocado un aumento sostenido de los gases efecto invernadero causantes del calentamiento climático.
Solo el año 2025 la atmósfera del planeta recibió la cifra récord de 38.100 millones de toneladas de emisiones de origen fósil, cantidades que el ecosistema mundial no es capaz de procesar.
Su posición es una de las tantas bases ideológicas que sostienen el proyecto extractivista radical de Kast y la derecha en otras parte del mundo.
La ecuación es simple: si la productividad está estancada o si el capital debe conquistar nuevos horizontes el camino para hacerlo es llevar aún más lejos al extractivismo.
Por eso vienen por todo: por los océanos y los fondo marinos, por los bosques y los desiertos, por los ríos y humedales, los glaciares y los polos, por los servicios ecosistémicos, por el suelo de las ciudades para llenar de güeros verticales nuestras barrios.
Su radicalismo ideológico hipoteca nuestro derecho a vivir en un mundo habitable y el futuro de las nuevas generaciones.
Ministra de Medio Ambiente se niega a reconocer que cambio climático es producido por los seres humanos
ebx.sh/Ekzypv