🚩 Bukele sostiene que la protección ambiental no se logra frenando el desarrollo, sino impulsándolo... Sí, pero cómo y a qué precio? 🤔
Por Reyzope
15/06/2026
Bukele argumenta también que los países más avanzados han logrado tener entornos más limpios porque cuentan con los recursos económicos para invertir en saneamiento, restauración y conservación ambiental. Critica a ciertos sectores ecologistas por priorizar la preservación absoluta de la biodiversidad y promover mecanismos como los créditos de carbono, que considera insuficientes para resolver los problemas ambientales del país. Según su planteamiento, limpiar y mantener los recursos hídricos de El Salvador requiere grandes inversiones que solo pueden provenir del crecimiento económico. Por ello, afirma que el modelo a seguir debe ser el de naciones desarrolladas como Japón y Singapur, y no el de países con bajos niveles de desarrollo.
👉 ESTA ES MI CRÍTICA :
El discurso de Bukele sobre desarrollo y medio ambiente no solo es discutible: está construido sobre una serie de simplificaciones, omisiones y contradicciones que se derrumban cuando se confrontan con la realidad.
• La primera debilidad es su premisa central: que el desarrollo económico conduce naturalmente a la protección ambiental. La historia demuestra exactamente lo contrario. La mayoría de los países que hoy exhiben altos estándares ambientales llegaron a ese punto después de décadas de contaminación, destrucción de ecosistemas y enormes inversiones para corregir daños previamente causados. El desarrollo no garantiza la protección ambiental; todo depende del tipo de desarrollo que se impulse y de los controles que existan para evitar la degradación de los recursos naturales.
El ejemplo de China es probablemente la pieza más débil de todo su argumento. Presentar a China como prueba de que el desarrollo trae consigo la recuperación ambiental exige ignorar deliberadamente una parte fundamental de la historia. China se convirtió en la fábrica del mundo mediante una industrialización basada en una dependencia masiva del carbón. Durante décadas, ciudades enteras estuvieron cubiertas por nubes tóxicas de contaminación, millones de personas sufrieron los efectos sanitarios de la mala calidad del aire y el país se convirtió en el mayor emisor de dióxido de carbono del planeta. Que algunas ciudades hayan mejorado sus indicadores ambientales gracias a regulaciones posteriores, no borra el hecho de que gran parte de la prosperidad china se construyó trasladando enormes costos ambientales. Utilizar a China como ejemplo de armonía entre crecimiento económico y protección ambiental es presentar únicamente la parte conveniente de la historia y ocultar el costo real que pagó el medio ambiente.
• La segunda debilidad es la caricaturización de los ambientalistas. Bukele no responde a los argumentos de quienes advierten sobre los riesgos ecológicos; los sustituye por una versión ridiculizada de sus posiciones. Hablar de mosquitos para desacreditar la defensa de la biodiversidad es un recurso retórico diseñado para provocar aplausos, no para sostener un debate serio. Los ecosistemas no son colecciones arbitrarias de especies que pueden eliminarse según criterios políticos. Son redes complejas que sostienen la disponibilidad de agua, la fertilidad de los suelos, la producción agrícola y el equilibrio ecológico. Burlarse de la biodiversidad no refuta su importancia.
Pero la contradicción más grave aparece cuando se examina el caso de la minería metálica. Bukele sostiene que el desarrollo económico permitirá proteger el medio ambiente, mientras al mismo tiempo promueve una de las actividades con mayores riesgos de contaminación hídrica y degradación ambiental. Aquí el argumento deja de ser una teoría y se convierte en una contradicción práctica.
Va hilo 🪡 🧵...