Hay cierto problema con el enfoque maximalista: se puede hablar de las mujeres asesinadas por sus parejas al mismo tiempo que hablamos sobre los problemas de género de los hombres
De hecho, es casi lineal. El sistema educativo debe promover abiertamente un diálogo entre partes mientras educa para poder conseguir, precisamente, que disminuyan las muertes por causas de género
Lo que está claro es que la fórmula de la división no sirve de mucho. No tiene sentido aplicar una lógica revanchista: los hombres tienen problemas relacionados con su género y las mujeres también; centrarse en los problemas de uno no soluciona los problemas del otro. Centrarse más en los problemas de uno genera problemas
Y es objetivamente cierto que la educación no se ha centrado lo suficiente en generar espacios de hombres jóvenes donde hablen sobre los propios problemas de género, y se ha centrado mucho en el de mujeres. No consiste en que se deje de hacer el de mujeres, sino en igualarlo, en la medida de lo necesario, con el de mujeres
En Onda Cero,
@juansotoivars lanza un mensaje ultramoderado sobre como la perspectiva de género actual ha ignorado a los adolescentes varones.
Ojito a la respuesta de Charo Charez, a su derecha. 🤦🏻♂️