Mi opinión sobre la visita del Papa.
La han organizado de una forma que supone una falta de respeto hacia nuestro pueblo, relegando nuestra cultura, identidad y necesidades a un papel completamente secundario.
Todo ha girado en torno a los extranjeros. No hemos visto una representación real de nuestra tierra ni un discurso centrado en los problemas que afectan a los canarios.
Visitas a inmigrantes ilegales musulmanes, privilegios para extranjeros durante los actos, música extranjera en varios eventos, banderas de otros países por todas partes y una constante apelación a la solidaridad con quienes llegan de fuera, mientras nuestro pueblo sigue estando entre los más pobres de España y de la Unión Europea.
Es indignante.
Lo que debía haber sido un momento histórico para Canarias se ha convertido en un acto en el que los canarios apenas hemos contado.
Se nos ha apartado en Arguineguín y en La Laguna, donde la presencia de extranjeros ha sido claramente prioritaria por decisión de la organización.
El Gobierno de España, el Gobierno de Canarias y el Obispado han humillado a nuestro pueblo. Nos han silenciado. Han convertido nuestra tierra en un escenario donde los canarios no hemos pintado absolutamente nada.
Los progres canarios podrán seguir señalándome y denunciándome, pero les diré una cosa. Ojalá defendieran esta tierra y a su gente con la misma firmeza con la que yo la defiendo.
Verlos callar por miedo a que los llamen "fachas" resulta lamentable. Un pueblo que renuncia a defenderse termina desapareciendo.
Punto y final.