ποΈ AceptΓ³ un trabajo de limpieza por Facebook; la hallan sin vid@.
Yolanda JimΓ©nez SΓ‘nchez tenΓa 53 aΓ±os, no saliΓ³ de fiesta, no emprendiΓ³ un viaje, no se expuso por decisiΓ³n propia. SaliΓ³ a trabajar.
RespondiΓ³ a una oferta de empleo publicada en Facebook, era un trabajo de limpieza, una oportunidad para obtener ingresos y seguir adelante como miles de mujeres en
#MΓ©xico que buscaban ganarse la vida de manera honesta. Yolanda nunca volviΓ³ a casa.
El fin de semana pasado, su cu3rpo fue localizado sin vid@, la noticia fue confirmada por su propia hija, quien agradeciΓ³ el apoyo recibido durante la bΓΊsqueda y, al mismo tiempo, enfrentΓ³ el dolor mΓ‘s devastador: confirmar que su madre ya no regresarΓa.
De acuerdo con la informaciΓ³n difundida, Yolanda saliΓ³ rumbo al mercado Pino SuΓ‘rez, en
#Villahermosa,
#Tabasco, le ofrecieron trabajo cerca del aeropuerto y, debido a que no conocΓa la zona, aceptΓ³ que alguien pasara por ella. DespuΓ©s, se perdiΓ³ todo contacto.
Mientras las autoridades investigan quΓ© ocurriΓ³, una pregunta golpea con fuerza: ΒΏcuΓ‘ntas mujeres siguen arriesgando su seguridad simplemente para conseguir trabajo?
La mu3rte de Yolanda no puede verse como un hecho aislado, es el reflejo de una realidad dolorosa donde la necesidad econΓ³mica obliga a miles de personas a confiar en ofertas laborales sin mecanismos de verificaciΓ³n, sin protecciΓ³n institucional y sin garantΓas mΓnimas de seguridad.
DetrΓ‘s de cada caso hay una historia de esfuerzo, una familia esperando noticias y una sociedad que parece acostumbrarse demasiado rΓ‘pido a estas trag3dias.
AΓΊn no se conocen las circunstancias exactas de su mu3rte. No sabemos si fue vΓctim@ de una red crimin@l, de violencia de gΓ©nero o de un engaΓ±o laboral; lo que sΓ sabemos es que saliΓ³ con la intenciΓ³n de trabajar y terminΓ³ perdiendo la vid@.
Yolanda merecΓa regresar a casa.
Su familia merece respuestas.
Y la sociedad merece indignarse cada vez que una mujer desapar3ce o es as3sinada mientras intenta ganarse el sustento.
Porque buscar trabajo nunca deberΓa convertirse en una sentencia de mu3rte.
π―οΈ D.E.P
βοΈ ApologΓa Once Diez