Los argentinos conocemos bien el reclamo de las madres por saber dónde están sus hijos. También vimos su pedido desesperado durante un Mundial y cómo fueron tratadas como amenaza al orden público por manifestarse. En México, miles de familias buscan a sus seres queridos. Algunas se movilizaron durante la inauguración de la Copa. Exigen verdad y justicia, pero son criminalizadas por el mismo Estado que no les da respuestas.