A confesión de parte, relevo de pruebas. Acorralado por la evidencia, el ex presidente Rafael Correa confesó, como si nada, que contrató y pagó al ex policía Rodney Rengel para que trabaje en el caso Porsche en contra del presidente Daniel Noboa. Y también reconoció que hablaron del caso del crimen de Fernando Villavicencio. Como dice que no hizo nada malo, se anticipó a pedir que saquen todo el video de la reunión por Zoom que tuvo con Rengel, quien no debió haber grabado pero lo hizo, le reprochó Correa.