DE ARAGORN A GERALT DE RIVIA, LA ESPADA QUE CONQUISTÓ LA CULTURA POPULAR. ¿QUÉ FUE REALMENTE LA BASTARDA Y POR QUÉ SE LLAMA ASÍ?
Es el tipo de espada que llevan Aragorn en 'El Señor de los Anillos' o Geralt de Rivia en 'The Witcher' y decenas de personajes populares más, la que el cine, los videojuegos y el rol han grabado en el imaginario colectivo. Y por culpa de esa misma cultura popular mucha gente imagina la espada bastarda como un arma concreta y pesada, a medio camino entre la espada normal y un "espadón" enorme. La realidad es más curiosa, empezando porque el nombre no describe un modelo, sino una rareza.
La palabra viene del francés 'épée bâtarde', y bastarda significaba justo eso, irregular, de origen incierto, que no encaja en su sitio. La explicación más aceptada es que se la llamó así porque no era ni una espada de una mano, la de toda la vida que se usaba con escudo, ni una espada a dos manos de las grandes, sino una híbrida que servía para ambas cosas, con una empuñadura lo bastante larga para meter las dos manos y manejar con holgura cuando hacía falta y lo bastante corta y ligera para manejarla con una sola. De ahí el otro nombre con que la conocemos, espada de mano y media.
De esos dos nombres, el más antiguo es bastarda, que ya se usaba en el siglo XV, cuando el arma estaba en su apogeo, mientras que mano y media, que suena tan medieval, es en realidad un invento de los anticuarios del siglo XIX. La propia corporación de maestros de esgrima de la Inglaterra de Enrique VIII, en 1540, todavía distinguía la espada bastarda de la espada a dos manos como dos cosas diferentes.
En cuanto al arma en sí, era una espada larga de hoja recta y doble filo, presente ya en el siglo XIII y en su apogeo entre el XIV y el XV, cuya punta se fue haciendo más afilada y rígida para pinchar las junturas a medida que la armadura de placa se volvía invulnerable al corte. Y pesaba poco, en torno a kilo y medio, lejos de los mamotretos que pinta la fantasía, porque una espada que no se puede mover deprisa no sirve para nada. Hoy los expertos usan casi como sinónimos bastarda, espada larga y mano y media, porque se refieren a la misma familia.
El fondo del asunto es que la manía de clasificar las espadas en tipos cerrados con nombres rotundos es moderna, de los coleccionistas del siglo XIX y, después, de los manuales de los juegos. Para el guerrero del siglo XV que la llevaba al cinto, aquello no era una categoría de catálogo, sino una espada grande tal vez con algún adjetivo.
Bibliografía recomendada:
– Oakeshott, Ewart, 'Records of the Medieval Sword', Boydell Press, Woodbridge, 1991.
– Anglo, Sydney, 'The Martial Arts of Renaissance Europe', Yale University Press, New Haven, 2000.