El solo hecho de pensar en una constituyente a la medida; en promover y patrocinar el violento movimiento de la primera línea y en pensar cerrar el Consejo de Estado, el Consejo Nacional Electoral y desconocer los resultados electorales es razón suficiente para advertir lo peligroso y, nunca mejor dicho, deleznable, de la candidatura petrista.
Además de eso, de manera impúdica nos amenazan con incendiar el país si pierden las elecciones. Acostumbrados al chantaje y la extorsión como en su mejor época en la ilegalidad; ahora les parece que lo conveniente es amenazar con una inevitable guerra civil para influir en el electorado, en el voto libre y espontáneo.
Esa es la talla moral de los del Régimen. Así ven las cosas. Así actúan. Así incendian, matan y destruyen.