Todo bien con Gill, pero no tiene personalidad, en ningún momento se animó a putear a su defensa y volantes centrales.
Ahora los perros van a decir que es momento de Olveira pero a Gill lo dejaron completamente varado a su suerte , todo el mundo chuto al arco con todo el placer , espacio y tiempo que querían , faltó que Pochettino también ya pegue al arco . Una vergüenza