Di María jugó en el Real Madrid, Benfica, Manchester United, Juventus, el PSG y la Selección Argentina. Fue campeón en cada club en el que jugó. Este año optó por jugar en el equipo que lanzó su carrera futbolística, Rosario Central.
En el partido que se muestra en la imagen, jugó bajo la lluvia, en un campo inundado y lleno de baches, pero lo dio todo como si estuviera en su mejor momento. No, no gana 21 millones de reales al mes como Neymar en el Santos y otras estrellas. Regresó a su amado equipo por amor y se entrega como si aún estuviera en el Real Madrid o con Argentina cuando ganó la Copa del Mundo.
Esto es amor por la camiseta.