🔴 JUEZ DANIEL URRUTIA PERDIÓ QUERELLA Y FUE CONDENADO A PAGAR COSTAS. GANÓ LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN.
En fallo unánime, La Corte de Apelaciones de Santiago le dió un GOLPE BRUTAL al juez Urrutia y anuló totalmente la condena por injurias y calumnias que el 7° Juzgado de Garantía había dictado en mi contra el pasado 17 de mayo, a raíz de un tweet donde critiqué al juez en la red social X.
La Corte resolvió además condenar al juez Urrutia a pagar las costas del juicio penal que se extendió por más de tres años, y que significó para mí: una noche en calabozo, una orden de prisión preventiva, y una condena en mi contra emanada DE SU MISMO TRIBUNAL, que finalmente fue anulada de forma total y absoluta por el tribunal superior.
Aquí va la historia:
En mayo de 2023, el polémico magistrado, tristemente famoso por auto asignarse causas, liberar a miembros de la primera línea, dar beneficios indebidos a miembros del Tren de Aragua, y por viajar al extranjero con licencia médica, decidió querellarse en mi contra por un tweet donde informé a la comunidad de liberaciones masivas a delincuentes por causal de "ilegalidad de la detención".
El juez presentó la querella en el mismo tribunal donde él trabaja como titular. Parece chiste pero es cierto. Pese a no ser un tribunal imparcial por razones obvias, el tribunal se declaró competente, violando todas las normas nacionales e internacionales que regulan el debido proceso y el derecho a ser juzgado por un tribunal imparcial.
El tribunal de Urrutia emitió una orden de arresto en mi contra. Estuve en un calabozo. Luego decretó prisión preventiva en mi contra, orden que posteriormente la Corte Suprema declaró ilegal por unanimidad en causa paralela de amparo que gané por cinco votos a cero.
Luego, el tribunal donde trabaja Urrutia me condenó como autor del delito de injurias y calumnias contra Urrutia. De no creer. Y finalmente la Corte de Apelaciones de Santiago acogió el recurso de nulidad, absolviéndome de todos los cargos y condenando en su lugar a Urrutia a pagar las costas del juicio.
La Corte determinó que el juez "no tenía motivo plausible para litigar" pues "resulta evidente de la sola lectura del hecho fijado que es el tweet, que en tales expresiones no se imputa al querellante un delito determinado, ni existe expresión alguna de deshonra u ofensa a su persona". La Corte estimó que su acción en mi contra fue "temeraria" y por eso lo condenó.
Pero aquí viene lo más relevante de este caso.
La sentencia realiza un análisis detallado sobre la importancia de la libertad de expresión y del valor de la crítica política que pueden realizar los ciudadanos hacia funcionarios públicos, especialmente hacia los jueces por actos que realizan en el ejercicio de sus funciones jurisdiccionales. El fallo profundiza en la necesidad de mantener el poder punitivo del Estado lejos de las críticas a funcionarios públicos, pues privar al cuerpo social del ánimus criticandi significaría una "tragedia para la democracia".
Sin duda, esos párrafos de la sentencia de la Corte son los verdaderamente importantes, más que mi victoria frente a Urrutia, pues marcan un precedente de incalculable valor para la libertad de expresión como derecho fundamental de todos los ciudadanos y sienta jurisprudencia que será de utilidad para cualquier ciudadano que sufra el mismo tipo de querella de parte de políticos y jueces por críticas a su desempeño.
Dice el fallo:
"Los funcionarios públicos están sujetos a un mayor escrutinio por parte de la sociedad, y deben soportar las críticas que se le realicen en el ejercicio de sus funciones", remató la Corte.
Ahora me permitiré una reflexión personal.
Haber pasado por el calabozo, haber recibido una orden de prisión preventiva, y haber sido condenado no fue lo más fuerte de este proceso, ya que dije y sigo diciendo que estoy dispuesto a ir a la cárcel por defender la libertad de Chile y el derecho a criticar a jueces torcidos, octubristas y nefastos como Urrutia que le hacen un daño inmenso al Poder Judicial y a Chile.
Lo más fuerte fue observar la absoluta corrupción moral del 7° Juzgado de Garantía de Santiago, y de sus integrantes que se prestaron para estos tres años de espectáculo del juez Urrutia. Lo fuerte fue observar cómo el mismo tribunal donde trabaja el juez querellante no reparó en dicha implicancia objetiva y dió curso al proceso. Esa corrupción moral y jurídica (hay normas sobre el debido proceso que lo impiden) fue lo más fuerte de observar.
Y lo viví en primera persona. Nadie me lo cuenta. La corrupción ahí es total y absoluta, y la Corte Suprema debería tomar cartas en el asunto e intervenir totalmente ese nido de corrupción que es ese tribunal.
Nunca dudé un solo instante en llegar hasta el final de esta lucha. Urrutia me dijo, "ofréceme disculpas públicas y terminamos con esto". Pero no acepté, y seguí sin miedo mi lucha por la verdad y la defensa de la libertad de expresión.
Urrutia enfrenta una ofensiva de varios partidos políticos pidiendo su destitución tras dos décadas de cuestionada trayectoria. Espero que dichas gestiones tengan éxito y deriven en la destitución definitiva de este juez del Poder Judicial.
Con esta sentencia definitiva, no solo celebro yo. Hoy los chilenos somos más libres para criticar con libertad a pésimos jueces como Daniel Urrutia. A decirles en su cara que son PÉSIMOS JUECES sin miedo a represalias. Somos más libres para criticar al poder, y somos más libres para seguir luchando por una mejor justicia, un mejor Poder Judicial, y un mejor Chile para todos.
Esta noche transmitiré en mi canal de Youtube ConfluencersTV y mostraré el fallo, explicando sus párrafos más relevantes.
Agradezco ala Undécima Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago y a los magistrados que de forma unánime me absolvieron.
¡Que viva Chile libre y soberano!
Nos vemos a la noche en Youtube. ⚖️
Maximiliano Lobos Lacoste
Abogado