A menudo se confunden, pero una auténtica 𝒈𝒓𝒂𝒏𝒊𝒕𝒂 siciliana y una granizada son dos productos completamente diferentes.
La granizada tradicional que se encuentra en muchos establecimientos suele elaborarse a partir de agua, azúcar, aromas y hielo triturado. Su textura es líquida, se consume habitualmente con pajita y su principal función es refrescar.
La auténtica granita siciliana se elabora mediante un proceso mucho más lento y cuidadoso que busca obtener una textura fina, cremosa y homogénea, alejada de los grandes cristales de hielo de una granizada convencional. Por esta razón se disfruta con cuchara y no con pajita.