Alma Adriana Alonso, una estudiante universitaria de 22 años, falleció en un accidente de tránsito cuando iba camino a la universidad. El auto en el que viajaba fue embestido por otro vehículo cuyo conductor huyó del lugar, provocando su muerte al instante.
Después de la tragedia, su familia notó un cambio drástico en Camila, la perrita de Alma. Dejó de comer, pasaba el día acostada y parecía buscarla por toda la casa, como si no entendiera su ausencia.
La mamá de Alma decidió llevar a Camila para que se despidiera. Contó que desde ese momento la perrita se vino abajo por completo: “Mi niña, hoy en la mañana murió tu perrita Camila. No aguantó tanta tristeza. Ayer que la llevaron para que se despidiera de ti, veía sus ojitos con una profunda tristeza. Ay, Dios mío, no puedo con tanto”, escribió.
La familia cremó a Camila y puso sus cenizas en una pequeña cajita de madera junto al lugar donde descansa Alma:“Camila ya está contigo, no estarás sola, te estará acompañando por siempre tu mija Camila, como tú le decías”, expresó su madre en un mensaje que conmovió a miles