En Estados Unidos un perro policía llamado Blitz se negó a quitarse los stickers que unos niños de kínder le pegaron durante una visita escolar. 🐶
Blitz llegó con su guía para que los pequeños lo conocieran. Cuando empezaron a cubrirlo con estrellitas y caritas felices en el chaleco y el lomo, Blitz se quedó quieto, tranquilo, dejando que siguieran con su juego.
Al terminar, su guía intentó retirarle los stickers. Pero Blitz giró el cuerpo y movió las patas para conservarlos un poco más, como si quisiera guardar ese cariño.
Al final, volvió a la patrulla con el chaleco lleno de colores, caminando orgulloso como quien sabe que hizo sonreír a muchos niños.
Créditos: Jorge historias