En los últimos días me han llegado denuncias que apuntan a una presunta operación de compra de votos en favor de la campaña de Abelardo de la Espriella.
Según la información recibida, a algunas personas les estarían ofreciendo 100.000 pesos a cambio de conseguir cinco votos para el candidato. Como parte del procedimiento, les solicitarían enviar copia de la cédula, número de teléfono y una fotografía que sirva como prueba de haber votado por De La Espriella.
De acuerdo con las denuncias, los pagos se realizarían posteriormente a través de SuperGIROS.
Si estos hechos son ciertos, no se trataría de casos aislados, sino de la posible conformación de estructuras organizadas destinadas a la compra de votos, una práctica que atenta contra la transparencia electoral y la democracia.
Las autoridades electorales y los organismos de control deben investigar con urgencia estas denuncias para establecer su veracidad, identificar a los responsables y garantizar que la voluntad de los ciudadanos no sea reemplazada por el dinero.
Y mucha atención: el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, informó que fue expedido un decreto mediante el cual se prohíbe el uso de celulares y cámaras fotográficas en los puestos y mesas de votación.
No pueden tomarle foto al voto.