Ni el cooling break, ni la publicidad invasiva, ni las distancias imposibles: lo peor de este Mundial es que una madre no pueda ver a su hijo cumplir el sueño de su vida por no tener autorizada una visa.
Hasta a los propios jugadores los requisan como si se tratara de delincuentes.
El fútbol era de la gente. Qué asco que la FIFA lo haya convertido en esto.
🇨🇻 “Desafortunadamente, mi mamá tampoco pudo estar aquí por un problema de VISA”.
Esto dijo Vozinha, arquero de Cabo Verde, luego del gran partido que hizo contra España.