“A-jááá... Dime algo que no sepa, genio.” Le dio un pequeño toque en la trufa y después, ella también sonrió mostrando sus dientes, incluso se estiró con el índice la comisura del labio para engancharla más.
“Pues ya sabes, haciendo reír a los ricachones. A uno de ellos
— Claro que soy peludito, soy un lobo.
Sonríe enseñando sus dientes, que podrían romper cabezas fácilmente.
— ¿Cómo has estado? ~