Importante.
🚨 Jóvenes dominicanos entre 16 y 30 años: es hora de despertar.
No se trata de odio, se trata de supervivencia como nación. La invasión masiva de haitianos indocumentados que estamos viviendo no es un simple “problema migratorio”. Es una amenaza existencial para la República Dominicana.
Nuestra historia con Haití ha sido de constante antagonismo desde hace más de 200 años. Han invadido nuestro territorio en múltiples ocasiones. Pero esta invasión silenciosa es, sin duda, la más peligrosa de todas: no viene con bayonetas ni fusiles, viene con suplantación poblacional sistemática.
Cada día que pasa entran y nacen miles, sin control. Se instalan en nuestras ciudades, campos y barrios. Multiplican su presencia mientras muchos dominicanos jóvenes miran hacia otro lado, entretenidos en redes, fiestas y temas superficiales.
Si seguimos con esta indiferencia, no hará falta una guerra. Perderemos el país sin tirar un solo tiro. Imagínense dentro de 20 o 30 años: sus hijos y nietos convertidos en minoría en su propia tierra, viviendo como extranjeros, sin identidad, sin soberanía y sin futuro.
Donde antes era Quisqueya, ahora sea otra cosa. Eso es lo que está en juego. No es xenofobia. Es sentido común, es amor a la patria y responsabilidad con las generaciones que vienen detrás. Despierten, informense, hablen, exijan. La frontera debe ser soberana. La dominicanidad debe defenderse.
El futuro de República Dominicana depende de que esta generación entienda la gravedad del momento.