Es momento de darle paso a las nuevas generaciones y trazar una nueva ruta con hombres y mujeres dispuestos a seguir en la batalla.
Debemos crear un movimiento sin traidores. En la elección pasada, algunos compañeros traicionaron a nuestro partido y militancia, y ahora quieren regresar.
Necesitamos una dirigencia que represente la voz y el voto de todos, que esté presente en el territorio, no de papel ni de escritorio.
Desde la Reunión Nacional de Nueva Izquierda, expresé mi convicción de que es el momento de reinventarnos y unirnos con líderes y fuerzas importantes que comparten nuestra visión en este proceso electoral.