Cuando se enfrentan el interés público vs el interés particular, siempre prevalecerá el interés público.
Bajo esta disyuntiva, se debe permitir que un evento como el Mundial, se realice en los términos que se encuentran establecidos y regulados en la normatividad correspondiente, es decir, bajo las condiciones de la FIFA, en virtud de que es un evento de interés general.
Así que dejen de alegar el respeto a sus contratos, cuando acabe el evento podrán volver a introducir alimentos y bebidas.