Hoy el Pleno aprobó una ley innecesaria que declara junio como “Mes de la Vida y la Familia”, una iniciativa impulsada por la congresista Aguayo. Esta norma resulta redundante, pues ya existía una fecha oficial dedicada a reconocer y valorar a familia.
Más preocupante aún es que lo hoy aprobado refleja una visión limitada y excluyente de la familia, desconociendo la diversidad de estructuras familiares que existen en nuestra sociedad y que merecen igual reconocimiento y respeto.
Junio es también un mes profundamente significativo para el Perú: celebramos las fiestas del Cusco, la fiesta de San Juan y numerosas festividades de comunidades campesinas y pueblos originarios. Pretender apropiarse simbólicamente de este mes para promover una agenda conservadora resulta evidente, especialmente cuando coincide con el Mes del Orgullo LGBT , una conmemoración mundial de la diversidad, la igualdad y los derechos humanos.
Por eso, quienes creemos en una sociedad más justa, inclusiva y democrática seguiremos celebrando junio como un mes de orgullo, diversidad, igualdad, derechos y no discriminación. Con más fuerza, más convicción y más alegría.
Nota: mi colega
@suselparedes presentó una reconsideración