Cuando esto sea una realidad viable, los aviones serán muchísimo más cómodos y muchísimo más baratos de operar.
Hay un GII (creo) de la NASA que tiene mucho tiempo trabajando en este desarrollo.
La empresa FlexSys ha desarrollado el sistema FlexFoil, que consiste en que los flaps y los alerones no se separen del ala, creando una superficie deformable que cumpla las funciones de las superficies de control y las superficies hipersustentadoras. La NASA lo ha probado en un Gulfstream modificado del Centro de Investigación Armstrong y los resultados arrojan una reducción en el consumo de combustible de entre el 5% y el 10%, lo cual es una reducción enorme.
📸University of Michigan - FlexSys