Mi agresora dice que lo de la violencia de género me lo inventé porque ella me pedía un documento que certificara el consultorio médico.
No, señora. Usted me violentó cuando revisaba mis redes sociales y hacía comentarios como “lástima que es marica y no podemos caerle”, cuando mi homosexualidad se convirtió en risas para usted y sus alcahuetas, o cuando llamaba a mis compañeras cercanas para preguntarles sobre mi vida privada, mi pareja y mi hijo. Peor aún, cuando de forma pasivo-agresiva, sabiendo que cometió un error que no pudo negar cuando la encaré, me dice que ayude a crear el protocolo de atención a víctimas de violencia de género. Y así, muchas más pruebas y declaraciones de todo su acoso que reposan en las investigaciones que, después de dos años de revictimización, la oficina de control interno disciplinario pretende silenciar, de la misma forma en que el SENA no activó protocolos y les importó un culo el daño que usted me estaba haciendo.
Ah, y cuando la denuncié ante el control interno disciplinario, no le bastó con echarme encima los sindicatos del SENA, a mis compañeros de oficina y hasta la propia secretaria general, pero les salió el tiro por la culata: cumplí mis objetivos contractuales y, aunque no renovaron mi contrato, fui responsable a pesar del acoso y saboteo al que fui sometido.
La justicia llegará 💪 y mi dignidad, mi buen nombre y, sobre todo, mi salud mental serán restituidos.
@AntonioSanguino @MintrabajoCol @MONYRODRIGUEZOF @MinIgualdad_Col @PGN_COL @FiscaliaCol @DefensoriaCol @SENAComunica