Una persona en situación de calle, fue captada llorandole a su perrito atropellado en la carretera a Cd. Victoria; el conductor que la atropelló, al ver que la persona era de bajos recursos, decidió irse…
Mientras que esta persona, estuvo 20 minutos en el piso acariciando a su compañero de vida; recostado, llorando y despidiéndose de el para luego levantarlo el mismo y llevárselo para darle una digna sepultura.
Quienes menos tiene son los que más dan.