Hoy, todos los grupos políticos excepto el PP hemos ido de la mano para intentar dignificar y trasladar a la Asamblea de Madrid y al Congreso de los Diputados la realidad que viven miles de familias cada día.
Porque sí, estamos ante una auténtica emergencia social.
Aunque algunos todavía prefieran no verlo.
Y sinceramente, me indigna profundamente.
Como madre de un chico de 14 años con autismo severo no verbal.
Y también como política.
Porque hoy no se debatía ideología.
Se debatía humanidad.
Y resulta difícil entender que se vote en contra de algo que perfectamente podría haberse mejorado mediante enmiendas, como hemos hecho entre el resto de grupos, aceptando propuestas y construyendo consensos.
“Empatizamos con las familias”, dicen.
No.
Las familias no necesitan únicamente empatía.
Necesitan recursos.
Necesitan apoyo.
Necesitan plazas especializadas.
Necesitan que las administraciones actúen.
Y necesitan, aunque sea por una sola vez, que se deje de pensar en si algo es electoralmente rentable o no.
Porque cuando hablamos de dependencia, de autismo severo y de grandes necesidades de apoyo, no hablamos de política partidista.
Hablamos de vidas.
Afortunadamente, la moción ha salido adelante pese a su voto en contra.
Y sinceramente espero que hoy haya servido, al menos, para que muchos empiecen a comprender la dureza de una realidad que demasiadas veces permanece invisible hasta que una familia se rompe.
Porque cuidar no puede seguir siendo una condena silenciosa para miles de personas. 💙