Su incorporación no sólo suma una firma reconocida dentro y fuera de México, sino que envía una señal de que El Sol de México apuesta por reportajes de profundidad, fiscalización del poder y periodismo sustentado en documentos, datos y evidencia.
También es un triunfo de Martha Ramos, que desde la dirección editorial de
@OEMenlinea empujó una apuesta clara por subir el estándar de la investigación, fortalecer la credibilidad de la casa y atraer talento con peso propio. La incorporación de Lizárraga no ocurre por inercia, es una decisión editorial que manda un mensaje hacia dentro y hacia fuera de la redacción.
El Sol de México quiere competir con periodismo de fondo, con método, con firmas respetadas y con investigaciones capaces de incomodar al poder.