Últimamente no hago más que responder a gente fachabsurda que me puede comer el rabo, y es que, amigas, me pongo, literalmente, a su nivel. Y me la suda bastante, sinceramente.
Ayer soñé que le daban el nobel de la Paz a Pedro Sánchez y de la rabia, Trump sufría un ictus que le dejaba tetrapléjico y con la voz de Stephen Hawking. Terminaba sus días junto a la viuda de Charlie Kirk, de pueblo en pueblo, animando ferias de ganado e iglesias evangelistas.
Recuerda: puedes ser de derechas y odiar muy fuerte a Sánchez sin tener que ser ridículo y alinearte con esta gente que está como un cencerro. Venga, tú puedes.
Pero vamos a ver, si no nos apuntamos a la guerra mal, si mandamos una fragata también mal. Señor Feijóo, aclárese de una vez y déjese de discursos ridículos, por favor que entre la Ayuso y usted estamos dando una imagen de mediocres analfabetos que da vergüenza ajena.