✅ ¿Estamos ante un cambio de ciclo y gran rotación?
El dato que lo desencadenó todo. El viernes el informe de empleo de EE.UU. de mayo salió disparado: 172.000 nóminas no agrícolas frente a las ~85.000 esperadas, más del doble, con el paro en el 4,3% y revisiones al alza. Un mercado laboral robusto, sin grietas.
Qué significa. La lógica de "lo bueno es malo": un empleo así le dice a la Fed que no hay prisa por bajar tipos —e incluso podría subirlos—, y el mercado, que esperaba recortes, pasó a descontar una subida en diciembre. Es un dato "hawkish" (de halcón): empuja al banco central hacia el dinero más caro. El bono a 10 años subió al 4,53% y el dólar un 0,65%. La reunión de la Fed del 16-17 de junio es la primera presidida por Kevin Warsh.
Cómo cayeron los índices: el Nasdaq se hundió un 4,18% —su peor día desde abril de 2025—, el S&P 500 un 2,64% y el Dow solo un 1,35% (pesa más en él la industria y el "valor"). El VIX, termómetro del miedo, saltó un 34% por encima de 20. No cayó el mercado, cayó una parte concreta
Qué cayó y qué aguantó. Lo peor, los chips: el SOXX −10,4% (Marvell −16%, Micron −13%, AMD −11%, Nvidia −6%); Meta −5%, lastrada por la ampliación de 80.000 M$ de Alphabet, que recordó lo cara que es la IA. Dentro de la tecnología, lo barato cedió menos: software (IGV) −4,2%, SaaS (WCLD) −2,8%.
En el otro extremo, la calidad cerró en verde el mismo día que el Nasdaq perdía un 4%: Coca-Cola 3,46%, Mastercard 1,93%, Visa 1,06%, UnitedHealth 0,79%, Moody’s 0,49%, Costco plano.
Las commodities. Cayeron por lo mismo: el oro −3,3% (~4.340 $, peor día desde marzo) y la plata más de un 8%, al dispararse el dólar y los tipos.
¿Por qué este comportamiento?
Al subir los tipos, los bonos pagan más y el dólar se fortalece, y eso castiga a la vez dos cosas. Lo que no renta —oro y plata—: si la deuda da buen interés, ¿para qué guardar metal que no produce nada?, y encima un dólar fuerte lo encarece para el resto del mundo. Y lo que vale por su futuro —los chips—: una acción vale lo que ganará por delante, y ese dinero futuro vale menos cuando los tipos suben (es la duración). Por eso, cuanto más altos los tipos, más mira el mercado la valoración: lo caro y especulativo —los chips, 100% en el año— fue lo más castigado y lo barato que ya gana dinero aguantó.
Tipos altos e inflación = positivo para calidad a buenos precios.
La inflación premia el poder de fijación de precios —subir precios más rápido que los costes: Visa, Mastercard, Coca-Cola, S&P Global, MSCI—; los tipos altos premian la caja neta —que la tesorería rente en vez de costar— y favorecen a seguros y banca. Los ganadores de este posible entorno deberían ser las empresas que reúnen las dos cosas a una valoración razonable: ganan dinero hoy, suben precios y no dependen de tipos bajos. Con tipos altos e inflación, este tipo de inversión suele hacerlo mejor.
El viernes puso a prueba el cambio de liderazgo: el trade estrella del año, los chips, fue el más castigado, mientras lo defensivo y calidad —pagos, datos, lujo y software sólido— aguantó el tipo. La pregunta para las próximas semanas es si esto es el comienzo de una gran rotación o solo el susto de un mal día.