Años pasan y muchas cosas aún no sanan. Quién sabe si algún día lo harán.
Estoy viendo este documental, me salio en mi FYP, aún no lo acabo, pero wey, la gente que creció en familias muy religiosas, en serio les mando muchos abrazos. Neta, que nada justifica prohibiciones, represión, y violencia disfrazada de religión