La verdad es que no sé nada de UFC. Pero ver a un tipo al que presentan en la Casa Blanca como llegado de “Alicante, España”, representando a tu país, ahí dentro de una jaula, peleando ante Trump, Zuckerberg y medio establishment estadounidense, mientras buena parte del público anima al rival al grito de “USA, USA”, tiene algo difícil de explicar. Por un momento, la pelea parecía mucho más que un combate: un luchador de España contra todo Estados Unidos en el jardín de la Casa Blanca.