El HTLV-1 sigue siendo una infección olvidada: puede causar mielopatía/paraparesia espástica tropical y leucemia/linfoma de células T del adulto, pero aún no tiene una terapia antiviral aprobada. En Colombia no es raro: somos país endémico, con prevalencias en donantes reportadas entre 0,1–2,6%. Dolutegravir abre una señal científica prometedora, pero no basta: necesitamos tamizaje, vigilancia, prevención de transmisión vertical, investigación clínica y acceso real para los pacientes.
@josemillanonate